
No, mentira, cuando ustedes lean esto yo (espero) estar en algún arroyo serrano mojándome las patas aunque sea (no sé nadar, le tengo miedo al agua).
Les quería contar algo muy gracioso que me pasó hace poco.
Resulta que acá teníamos una de esas impresoras viejas, pero muy viejas (ni color tenía) y un día mi esposo se vino con una que le regalaron. Iupi! impresora nueva!!! vamos a tirar el chachivache!! lo tiramos, yo dejé la nueva cerca de una ventana, total -pensé- mañana la conecto.
Esa noche se desató un ventarrón terrible, escuché un ruido en la mitad de la noche, fui a ver y qué pasó?
La impresora nueva se había caído, quedó bastante averiada, se hizo trizas bah jajajajaja.
Mi hizo acordar a la película ''Feos, sucios y malos'' donde alguien cuenta que en una reunión donde se festejaba que un sordo había dejado de serlo salta un corcho que vá directo a uno de sus ojos, dejándolo ciego (la película es puro humor negro)
Mi esposo no sabe nada, yo la guardé je. Espero que no lea este post :(
Moraleja: No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy (en especial si hay Vivis de por medio)
2 comentarios:
Y así fue como Vivi desapareció, jajajajaja.
Eso es mala suerte
Uh...que mala leche!!
Ah, yo tampoco sé nadar, así que un arroyito viene bien,nada de mares y océanos, jeje.
besotes y pasala bien
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