24 dic 2009

Povrehaulins en mi vida

Hola mi hente! Escribo este post debido a los cientos de mails que he recibido preguntado por que motivo, razòn, causa o cirscunstancia Povrehaulin no està siendo actualizado
Les cuento que el dueño del blog tiene dos trabajos, una camioneta rota y una cachetoncita bebè que a veces no lo deja dormir, asì que imaginen lo que es su vida y la de su cònyugue! El infierno del Dante es poco! jaja, bueno, un poco exagerè…..como les decìa el Deivid se mata trabajando y ademàs se toma el tiempo para escribir ese interesante blog, làstima que no le dejen ni un miserable hola! o un atorrante slds!

En fin…voy al punto que es hablarles del auto que diò origen al blog . Mis recuerdos povrehaulinescos màs remotos se sitùan circa 1990 y pico. O sea, ni idea. Yo creo que me lo confundo con otro Chevrolet, que era verde, cuyo dueño era mi sacrosanto padre llamado Don Anordo y con el que traspiramos duro la camiseta una tarde que mi hermano se lo pidiò prestado a mi viejo, (que en realidad es un eufemismo para decir que se lo sacò sin avisarle) Ese dìa se nos ocurriò ir de compras a bordo del rodado con tan mala suerte que para evitar un control policìaco en la Panamericana tomamos un atajo que nos llevo justo a pasar por la puerta de la Comisarìa del Barrio San Pablo. Para quienes no lo conocen el susodicho barrio es el idem argentino del Bronx . Por supuesto que no pasamos desapercibidos (hay que ser muy macho para animàrsele a esa calle y son pocos los que osan) y no pasò mucho tiempo hasta que escuchamos el viru viruuuuuu de la sirena policial. La cosa no pasò a mayores gracias al famoso: hay efectivo.

Del real povrehaulin creo recordar cuando lo trajeron a casa, yo ilusa todavía abrigaba una cierta, pequeña, tìmida e irrelevante esperanza de que al fin tuvièramos algo medianamente decente que estacionar junto a los Roll Royce de mis compañeras de colegio. Imaginen mi cara al ver el auto. O sea, yo re entiendo la pasiòn de los fanas de Chevrolet y toda la cosa, pero a mi quièn me entendìa? Yo querìa colores discretos, interiores mullidos y lujosos, o por lo menos un modelo de este milenio! Pero a mi viejo esto le parecìan meras pavadas y lo que yo obtuve fue un naranja bermellón, asientos con resortes que salidos de su eje amenazaban con dejarte en calzòn,
y como unica fragancia el olor a todo que tenìa el dichoso auto.
Me acuerdo que mi viejo me fue a buscar a un par de fiestas torcuatenses muy paquetas y cuando me avisaban: vino tu papà a buscarte yo en la t de “tu papà” ya habìa desaparecido del mapa. No querìa que mi existencia fuera relacionada a ese antigualla. Bueno, entiendan, yo era adolescente!
Lo bueno de un auto con estas caracterìsticas es que te estimula el ingenio, porque constantemente yo buscaba nuevas palabras para describirlo; cascajo, catramina, auto cochambroso y cacharro eran algunas de ellas.
Los ùltimos años nuestra relaciòn se limitò a una simple pregunta de mi parte:
-che y el chevrolè?
Y nada màs, tan ràpido como me informaban su paradero se me olvidaban detalles y circunstancias, para que les voy a mentir…
Ahora cada vez que voy a lo de mi viejo lo veo ahì afuera, adornando la entrada :)


Update: no dejen de pasar por mi blog de cocina que dejè algo importantìsimo ( y sobre todo muy inoportuno)

3 comentarios:

David Heidel dijo...

Já, buenas anécdotas, veré si la posteo en la sección Testimonios de Povrehaulin´.
Saludos!

Mariela Torres dijo...

Es que las mujeres no gustamos de los mismos autos que los hombres, me parece.

Besos.

Anónimo dijo...

yo también sufri en la infancia la verguenza de andar en los cascajos de mi papaito yendome a buscar al colegio privado, que garrón! Preferia mojarme a que me viesen en esos cacharros y ahora...me sigue la mala suerte...mi marido cambia un gol 98 precioso por un chivo de los 60 y no conforme con eso después adquiere su tan deseada camioneta y además es un provrehaulin fanatico,je! pobre mi bebecita...la que le espera! jua