Otra jornada histórica en mi hogar, se fueron el odiado sofácama (o lo que quedaba de él), la
tabla de planchar que jamás usé, una pantalla plana de pc que nunca supe bien que rol cumplía
(no andaba) la famosa impresora que nos regalaron ( que se cayó haciéndose añicos justo el día que yo revoleaba la anterior) la bandera de Boca, ropa fea que ni un ciruja muy necesitado aceptaría, el porta cd que no dá para tenerlo a la vista porque vienen los pelmazos y te dicen: uy, tenès el de michael jackson, me lo prestás? Me lo prestás quiere decir que nunca jamás en esta vida volverás a verlo. Que más. Ah, unas tazas feas, un espejo que era la horrendez personificada (mirà que para que yo te tire un espejo...)
En fin, mil disculpas al Ejército de Salvación que se llevo tanta porquería, imagino su decepción al abrir las bolsas y encontrar tanta inutilidad junta.
Estamos en proceso de renovación y cambio de nuestro amado anque vilipendiado hogar, como podrán apreciar...


2 comentarios:
Muy bien, eso hay que hacer, tirar las cosas que no usamos, para poder tener las que sí usamos bien ordenadas.
Besos.
Que bueno! Congratulations!!! Besos
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