Se acuerdan de la cafetera? Bueno, a los días que el gordo olfateara problemas efectivamente se descompuso y decidimos dejarla en el olvido, hasta que a mi esposo se le ocurre pedirle a Krosty (electricista bohemio de la zona, con pasado intenso y presente diluyèndose) que le echara una miradita y el jinius la compuso en dos minutos.
Todo lindo hasta que ayer le digo al gordo trae la cafetera asì te hacès unos cafès el fin de semana largo y el gordo se niega (la tenìa entre sus elementos laborales) ahì surge un conato de pelea pero yo me voy a dormir ponièndole fin a la questiòn.
Hasta que hoy a la noche hubo mejor onda y la trajo.
Y a que no adivinan a quien se le cayò?
A mi.
Unicamente se salvò porque el gordo habìa tomado sus recaudos (la metiò en una caja y la cubriò con esa bolsita simpàtica y adictiva de globitos que a todos nos gusta reventar)
Què me dicen? ya tengo para un libro cafeteril o no?
3 comentarios:
Digo yo, ¿no sería mejor que dejaras esa cafetera tranquila? Con vos cerca, no es vida la suya, no sé, digo...
Besos.
tenès razòn..
es màs, esa cafetera debiera conseguirse una orden judicial en la que se me prohibe acercarme a menos de 2 cm
jaja
besos!
esa cafetera es como la lámpara de "socias"...
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