El gordo se vá este sábado de campamento por una semana y advinen quien lo avivó sobre la conveniencia de hacer un listado y ser previsor con los prepararativos? Nada de preparar bolsos a último momento, eso se lo dejamos a los desorganizados y a los millonarios, que pueden comprarse todo al llegar a destino.Además tuve que encargarme de buscar en los escondrijos más recónditos de la choza el riel, el sombrero, la mar en coche...Lo bueno es que en mi próximo viaje con mis amigas él hará lo mismo. O NO??? No es lo justo?? Digo, porque en mi CV no figura en ningún lado "Preparadora de bolsos de maridos".
Anyway, el gordo se llevaba como cuatro mudas de ropa. WHAT-THE-HELL?? te vas a un camping querido! si acà no varías tanto el vestuario, por qué empezar justamente en el lugar menos indicado????? al camping se vá bien croto, sino no es camping. Por lo menos eso es lo que recuerdo de mis excursiones con mis viejos y mis hermanos cuando éramos chicos; la crotez, mirar las estrellas que en la descontaminación del campo son espectaculares e hipnóticas, tener mucho tiempo para tirarse por ahí y leer, leer y leer, las charlas sin prisas, intrascendentes y no tanto....en fin, me fui por las ramas, volvamos a ese gordo esposo mio, citadino a rabiar que no sabe que no llevar off, papel higiènico, botiquìn, detergente y esponjita para los cacharros, jabón (en su mini versiòn) es justamente propiciar esas eventualidades. Si lo llevas todo bien, no pasa nada. Pero basta que olvides algo y te agarran todas las pestes; cagadera sin fin, mosquitos que de tan gigantescos te ceban mate, heridas manipulando equipo de pesca, etc.
En otras palabras cargarse hincha bien las pelotas, pero ni modo, esa es la vida agreste.

1 comentario:
Me hiciste morir de la risa. Pero me parece mu bueno tu aporte. SEguro que tu marido te lo va a agradecer y, encima, se va a lucir cuando haya una emergencia.
Besos
Publicar un comentario